quarta-feira, 5 de junho de 2013

PLANTAS DE MI PUEBLO - el escaramujo (15)


  
             El escaramujo (Rosa canina > sus aguijones son similares a los colmillos de los perros), también conocido por tapaculos, es el fruto pomáceo de la rosa, más específicamente del rosal silvestre > ‘un arbusto de hoja caduca que puede alcanzar los 3m de altura. Sus hojas son agudas, las flores encarnadas o sonrosadas y el fruto carnoso de color rojo, utilizado como astringente’ (cf. Diccionario Esencial de la RAE). De hecho, el escaramujo o rosal silvestre es un arbusto espinoso y perenne de la familia Rosáceas, nativa de Europa, noroeste de África y Asia occidental. Su distribución actual es bastante amplia. Los tallos del escaramujo son colgantes de color verde, cubiertos de espinas pequeñas, curvas y fuertes; sus hojas son dentadas y ovales. Las flores, solitarias o agrupadas en corimbos, son de color rosa pálido o blancas, con 5 pétalos; maduran en una fruta ovoide de color rojo intenso y brillante, de tipo cinorrodón > formato de arbustos, trepadoras y colgantes, espinosos, de tallos erectos semi-leñosos y rastreros, denominado popularmente de tapaculos. El fruto se destaca por su alto contenido de vitamina C y por ser muy utilizada en mermeladas y todo tipo de tés. El rosal silvestre o escaramujo florece de mayo a julio, y produce los frutos a finales del verano o comienzos del otoño.
          El escaramujo es una planta nativa de Europa, sobre todo endémica en torno del Mediterráneo, pero actualmente está ‘naturalizada’ en el mundo entero, incluso en América, Australia y Nueva Zelandia. En España vamos encontrarla en cualquier sitio o lugar, desde el nivel del mar hasta los 1500m de altitud; se le considera una especie atlántica y mediterránea, porque es una planta que prefiere climas templados. No escoge suelos específicos; se da en zonas montañosas o semi-montañosas > sotobosques arbustivos de especies caducifolias y quejigares (también encinares y campos de rastrojo, como en Prádanos de Ojeda). Por eso se dice que el escaramujo se da en cualquier lugar: bosques diferenciados, sotos o sotillos, linderas de caminos y parcelas, y también en regiones costeras porque tolera hasta la salinidad. De todas las formas, es una planta vivaz y por eso agradece suelos bien drenados y húmedos, algo fértiles y con pH neutro: en Herrera, crece abundantemente en la orilla del río Pisuerga y sus proximidades. Las necesidades de agua de este arbusto oscilan mucho: desde los 700/ 900mm/ano hasta temperaturas muy bajas (-23ºC, en zonas rústicas).
           En Rosal Silvestre: propiedades y beneficios, sus autores enumeran algunos. Con fines medicinales se usan los frutos y las flores: astringente, antiinflamatorio, cicatrizante, hemostático, anti-anémico, depurativo y diurético suave, laxante y antidiarrético, antiescorbútico, antiparasitario tanto en humanos como en animales – ¡de niño, llegué a observar como algunas ovejas y cabras tentaban comerlos, sin saber por que hacían eso! Es necesario resaltar que estas propiedades y beneficios del rosal silvestre dependen de las partes a ser utilizadas en infusión, uso tópico o como remedio casero:
      *los frutos, por ejemplo, son muy astringentes, ricos en taninos y vitamina C. Así, los escaramujos suelen emplearse para enriquecer bebidas e infusiones diversas. En este caso, son eficientes en casos de diarreas no infecciosas. Ya cuando se usan
     *los pétalos los beneficios son similares a los conseguidos con los frutos, pero mucho más suaves. En este caso se emplean en tisanas digestivas útiles en dispepsias, trastornos intestinales, ligeramente calmantes e ideal para tratar problemas digestivos de origen nervioso. A su vez
    * las hojas y raíces, al contrario de lo que acontece con los frutos y pétalos, poseen propiedades laxantes suaves.
     
  Antiguamente, se aliviaban molestias oculares con baños de ojos a base de infusiones de esta planta saludar o a través de ungüentos siendo su ingrediente principal la rosa canina, por ser antiinflamatorio > hoy en día se aprovecha en cosméticos naturales para tratar de pieles grasas y muy sensibles. Los autores citados arriba especifican los usos externos del rosal silvestre: ayuda a mejorar la digestión de los alimentos (pétalos; se usa como laxante suave (hojas); combate el escorbuto, por ser rico en vitamina C. Pero debe tenerse mucho cuidado con las semillas porque son altamente tóxicas; para problemas de nervios (flores); y como astringente (frutos). Si fuere usado en uso externo, debemos llevar en cuenta su poder antiinflamatorio (flores), como colirio para los ojos (pétalos) y estimulante sexual (aceite esencial). El rosal silvestre es también útil como producto nutricional, pues ayuda a resolver problemas nutricionales y embellece la piel. Por ser rico en vitamina C es óptimo cítrico y puede substituir otros cítricos más conocidos en el mercado. Durante la guerra, el escaramujo fue usado en el tratamiento de heridas y trastornos de artritis de caderas. Se dice que puede ser útil contra el envejecimiento y la pérdida de color en ancianos. Incluso, puede ser utilizado en la transpiración reduciendo los poros y limpiando la piel contra las manifestaciones del acné. De punto negativo en el escaramujo son sus efectos secundarios debido a sus semillas que son tóxicas, y deberán ser retiradas antes de emplear los frutos del rosal silvestre por vía oral. También se recomienda mucho cuidado con el contenido alcohólico cuando utilizado en extractos fluidos o tinturas. Los autores deste blog alertan para los posibles efectos provocados por el consumo del escaramujo, principalmente en mujeres embarazadas, lactantes y en niños pequeñitos.
En Herbolarios reconocidos por el gobierno, podremos encontrar muchos productos que utilizan el escaramujo como materia prima en sus potingues y recetarios: cápsulas, comprimidos, vitaminados, infusiones, en bolsitas, como gérmenes junto al trigo y sándalo en casos de estrías y diarreas.
           Rápidamente, el escaramujo es asimismo comestible crudo > óptima fuente de vitamina C después de separar, como dijimos, las semillas pilosas del endocarpio, pues son tóxicas. Es útil en mermeladas, confituras, tartas y jaleas, vinos y licores. Se usa también como ingrediente de tisanas muchas veces mezclado con hibisco > una planta malvácea, de hojas caducas, generalmente de gran tamaño, flores de 5 pétalos y vivos colores con el fruto en cápsulas; esta planta es llamada ‘reina de los híbridos’, y da excelente resultado contra la hipertensión favoreciendo la circulación sanguínea, posee poderes antibióticos y antisépticos.  En los países escandinavos se hacen sopas deliciosas y calientes con el escaramujo > en Suecia se la denomina fruta del bosque. En perfumería, se usa el aceite esencial del escaramujo, recomendado extensamente como agente eficaz del cuidado de la piel y de la belleza. Este aceite se vio anunciado como ‘curación milagrosa de la piel’, y útil para una gran miríada de condiciones, del daño prematuro del envejecimiento y del sol a los males causados, por ejemplo, de una cicatriz. Es un aceite coloreado rojo ora en solvente extraído de la semilla dentro del fruto del arbusto, ora ‘planchado en frío’ > con alto contenido de ácido graso.
       
Actualmente se utiliza en casos de arrugas, envejecimiento prematura, daños del sol (UV), cicatrices del acné, quemaduras, puntos de cirugias, psoriasis, eczemas, dermatitis, hiperactivo-pigmentación, clavos frágiles, e incluso seque y daño-hair. Para las mujeres españolas, la propaganda del escaramujo es casi espiritual: si usa el aceite de semilla del escaramujo para curativo de su piel, o simplemente para darle un poco de alimento, usted será casi ciertamente feliz con los resultados. Este aceite delicioso, con su amplia gama de efectos positivos, es seguro que tome un lugar prominente en su belleza natural. Además de sus características regeneradoras, el aceite esencial del escaramujo es también una crema hidratante de excelente cualidad. Este aceite penetra las capas superiores de la piel, siendo más conocida como crema hidratante ‘seca’. Y puede ser mezclado con otros aceites ej.: la jojoba y la almendra dulce de efectos maravillosos, pues reduce las arrugas y cicatrices, y ayuda a la piel a recuperar su color y torne. En fin, como remedio natural se atribuye al escaramujo la capacidad de prevenir infecciones de la vejiga, así como casos de mareo y jaqueca. Son especialmente reconocidas sus propiedades antidiarreicas, de donde le viene la denominación popular de tapaculos, debido a su alto contenido en taninos que causan estreñimiento.    

       En realidad, el escaramujo es uno de los mejores antioxidantes naturales que existen en la naturaleza. Su contenido en taninos, pectinas, carotenos y ácidos málico y cítrico, le hacen más rico en vitamina C que la naranja, el kiwi, las fresas y los limones.  Y más: del escaramujo o Rosa canina, repetimos, no solo podemos aprovechar los frutos, también podemos tomar infusiones de sus hojas y flores. Incluso, el aceite esencial del escaramujo cuando aplicado mediante masaje, es un estimulante sexual, además de mantener nuestra piel firme, joven y bien nutrida.
           En la medicina académica se usa como estimulante natural del organismo, se emplea en trastornos del sistema respiratorio/pneumonología (gripe, catarro, resfriados), fiebre, estreñimiento en personas mayores, infecciones y producción de hormonas suprarrenales. Se cuenta que, durante la Segunda Guerra Mundial, estudiantes ingleses recolectaron hojas, flores y frutos de escaramujo para preparar un jarabe medicinal y así suplir la falta de vitamina C debido al bloqueo alemán a los cargamentos de naranjas traídos del continente.
        En Naturaleza Educativa, constan estos usos terapéuticos: astringente, antiinflamatorio, cicatrizantes, en afecciones bucales (aftas, gingivitis, dolores dentales) por medio de gargarismos o colutorios, hemostático, anti-anémico, depurativo, suave diurético e laxante, antidiarrético, antiparasitario en humanos y animales, antiescorbútico, eficaz contra resfriados, reconstituyentes en convalecencias, además de ser utilizado en perfumaría, farmacología y cosmética, sobre todo para corregir el sabor y aroma de ungüentos, cremas y aguas cosméticas, medicamentos. En gastronomía y culinaria, el escaramujo fresco se hace presente en  mermeladas, confituras,  vinos y licores medicinales (tónicos y vitamínicos); también jarabes usadoa en convalecencias de ancianos.  Con esta planta se prepara la famosa e indispensable  miel rosada o rodomiel. Usase como compresa en heridas un vinagre de rosa silvestre como cicatrizante y anti-urticante.
Y terminamos con esta advertencia: del escaramujo se hacen múltiples preparados que se adquieren en farmacias y herbolarios, pero no olvidemos que es prudente asesorarse por personal especializado.


PLANTAS DE MI PUEBLO - la zarza (14)


                

          La zarza (Rubus fructicosus): zarza, del prerromano xarxa significando red debido a su enmarañamiento) es un arbusto mediterráneo vivaz, de tallos tumbados o trepadores, con unos 5m de largura, siempre cubierto de espinas muy puntiagudas y/o pinchos de pequeño porte; algunos botánicos emplean la palabra ‘matorral’ > arbusto con numerosos sarmientos de ramas algo arqueadas y espinosas, de hojas compuestas elípticas y de borde aserrado, dispuestas de forma palmeada, o sea, una descripción del género rubus. Perteneciente a la familia Rosáceas como el endrino, sus hojas son palmeadas, pentámeras y cubiertas de una vellosidad blanquecina por el envés. Las flores de la zarza son blancas o rosáceas, y agrupadas en racimos terminales donde nacen y, posteriormente, madurecen suportadas por numerosos tallos erguidos. Los frutos de la zarza > las populares moras o zarzamoras (foto), están dispuestas en una poli-drupa al principio roja, pero cuando madura se presenta de un color negro brillante (foto). La zarza posee muchas variedades e híbridos, abundantes e extendidos por el mundo entero; existen un millar de especies y subespecies: es una de las plantas más populares en los cinco continentes. Las zarzas nacen y crecen de manera espontánea en bordes de caminos, linderas de bosques abiertos o cerrados; también en campos de barbecho o de roturo, y en innúmeros lugares que se extienden desde los valles más profundos y secos hasta las montañas y bosques alimontanos. Precisamente, en mis últimas vacaciones (2012), hice cuestión de coger y comer muchas moras; en Herrera, los numerosos arbustos estaban plagados de moras que nadie recogía. ¡Increíble! En Europa y América, también se cultivan como plantas ornamentales (defensa de jardines y setos) y medicinales > por causa de sus frutos, hojas y flores que contienen ácidos orgánicos, taninos, vitamina C y otras substancias importantes tanto en terapéutica medicinal como en sectores alimenticios (frescos o en conserva) y preparos de vinos y jarabes antidiarréticos.
      Así como las otras plantas de la familia Rosáceas, la zarza ya era conocida en el Neolítico. De ahí decirse que es uno de los arbustos más antiguos de la historia humana. Desde siempre, la zarza fue considerada una planta muy útil debido a sus propiedades medicinales, ya descritas por los filósofos griegos Dioscórides y especialmente Teofrasto (372-288 aC) – este último considerado el único botánico de la antigüedad. Aristóteles le apellidó con este nombre que significa ‘el que tiene elocuencia divina’ visto que su verdadero nombre era Tirtamos. En su Historia plantarum, el describe la llamada zarza pajarera (Rubus caesius), planta espinosa, tumbada y podada al suelo, con hojas trifoliadas, flores blancas y frutos con pocos granos, pruinosos y cubiertos por una especie de cera – las populares y renombradas moras de nuestra infancia. Se extiende por sotos – el sotillo de Herrera transborda de zarzas; a cada paso existe un zarzal impenetrable - y riberas a lo largo de alamedas de chopos, saucedas y fresnedas bastante comunes en nuestra comarca. A cada año aparecen nuevos tallos formando innúmeros zarzales procurados por pájaros y golondrinas; de ahí el nombre de ‘pajarera’. Esta especie es frecuente en la cuenca mediterránea, pero la más procurada por sus efectos medicinales es la Rubus fruticosus que el Diccionario Tradicional de Plantas así la define: ‘arbusto de tallos sarmentosos con espinas fuertes en forma de gancho cuyo fruto, comestible, es la mora’.  
 Por otro lado, la zarza – Plinio el Viejo apellidó al jarabe macerado con moras de ‘panchrestos’ > ‘bueno para todos los males’ – es una planta que encierra una sutil paradoja: sus afiladas espinas que se multiplican por toda la planta (desde los tallos y hojas hasta el pedúnculo de sus flores) parece querernos decir que no nos aproximemos de ella. Entre tanto, es un excelente refugio para pájaros, conejos y otras alimañas, acosados por algún carnívoro. Y bajo sus espinosas ramas crecen diversos arbolitos parásitos sin ser amenazados por otros herbívoros. Curiosamente, cuando estos se han desarrollado suficientemente, la zarza les cede el lugar y parte para conquistar nuevos espacios. Además, notamos que por tras de todas aquellas espinas existen frutos de una dulzura sin igual, pues las moras son un alimento saludable y sabroso. Las moras negras de manera especial son excelente remedio contra estreñimiento, estimulan la buena digestión, reducen las inflamaciones de la boca y garganta, alivia los dolores de riñones, del hígado, recupera órganos rítmicos como el corazón y los pulmones, etc. Y más: las moras verdes o rojas son útiles contra diarreas, en especial de los recién nacidos. El filósofo griego Dioscórides [citado arriba] las recomendaba contra la acidez del estómago y fortalecimiento de las encías y dientes, entre otros trastornos del organismo humano. Diversos estudiosos de las propiedades terapéuticas de la zarza la resaltan sobremanera, y recomiendan el té-de-zarza por ser una bebida deliciosa y de agradable perfume de rosas (una mezcla de 2/3 de hojas de zarza con 1/3 de hojas de frambueso, previamente secadas y machacadas). En libros de botánica se habla en ‘elixir de la zarza’ porque es buena para la memoria y contra el mal de Alzheimer; aclara los pensamientos y recupera la concentración. Por eso se dice que la zarza  transforma las ideas y pensamientos en actos’.     
Llamó mi atención e iluminó mis recordaciones infantiles, esta frase que reescribo aquí sobre las moras: los frutos de la zarza o zarzamora, las moras, son uno de los frutos silvestres más ricos y extendidos de nuestra geografía [española], que todos conocemos desde niños. A parte de ser un alimento sabroso y agradable, las moras sirven para hacer un té delicioso con sus hojas, a fin de sanar afecciones bucales y heridas. Las moras se pueden consumir solas, con yogurt o helado, en forma de mermelada o jalea, en tartas, compotas, macedonias,  y otros postres. Los frutos de la zarza también se han utilizado para macerar y fabricar vinos y licores. En Rusia, las mezclan con azúcar y las hacen fermentar, aunque se dice que es mejor dejarlas simplemente macerar en un determinando licor (aguardiente, anís, coñac, etc), como se hace con el famoso y renombrado ‘aguardiente de guindas’. Y no para por ahí: las zarzas ofrecen un remedio natural contra inflamaciones de encías y de la mucosa bucal, usando el té de las hojas (sin endulzarlo) para hacer gárgaras, y el jugo de las moras. Asimismo se mastican los brotes tiernos nacidos en la primavera con efectos similares: me acuerdo como si fuese hoy de este detalle; esos brotes erandeliciosos. Contra heridas y úlceras de la piel se aplican cataplasmas o emplastos con las hojas de la zarza machacadas, o bien compresas con la decocción de 3 o 4 hojas y un poco de agua. Infusión o decocción de hojas de zarza son usadas contra afecciones intestinales como diarreas y colitis, hemorroides y gastroenteritis, así como para bajar o controlar la fiebre: basta un té de zarza endulzado con azúcar o miel. Pero si queremos incluir la zarza en nuestro botiquín natural, deberemos recoger las hojas más jóvenes y bien desarrolladas en la primavera y, después, se las deja secar a una temperatura de 40ºC. Sin olvidarnos que la madera y corteza de la zarza se utilizan en cestería y fabricación de cuerdas, aprovechando las ramas más largas que aún no se han ramificado.
       Está probado científicamente que las hojas de la zarza -aunque sólo sean las recolectadas  a principios de la primavera- poseen numerosas propiedades medicinales porque la zarzamora aporta mucha fibra y pocas calorías por ser pobre en proteínas y grasas. Estudiosos de esta planta centenaria citan los siguientes efectos:   
1ª) en Plantas Medicinales: es astringente, diurética natural, antidiarrético, actúa contra reumatismo, problemas de garganta (faringitis, gingivitis, aftas, afonía, amigdalitis), neuralgias, vaginitis y trastornos de la TPM, estomatitis y hemorroides; también en problemas del sistema respiratorio (asma, bronquitis, catarros, etc);
        2ª) en Hierbas Medicinales: es astringente, diurética, anti-diarreica, antidiabética, hemostática, bactericida; favorece la regulación y buen funcionamiento del intestino; actúa contra la gripe, los resfriados y la tos; evita pequeñas pérdidas de sangre de heridas menores en trabajos del campo; se usa en úlceras cutáneas, afecciones del estómago, tratamientos bucales (faringitis, gingivitis, etc), dolor de garganta y úlceras bucales; es usada contra hemorroides, diarrea, indigestión, reumatismo, retención de líquidos (hinchazón) y dolores menstruales, erupciones dérmicas;
    3ª) en La Serranía Natural/Ronda: astringente, diurética, antidiarrético, antidiabética, hemostática, bactericida, fungicida, regula el buen funcionamiento del intestino, es útil contra gripe, tos, catarros y resfriados, evita pequeñas pérdidas de sangre de heridas menores ocasionadas por las labores del campo, se usa en úlceras cutáneas, afecciones del estómago, en tratamientos bucales (faringitis, gingivitis, dolor de garganta y úlceras bucales como aftas, dolor de encías y de dientes), contra hemorroides, diarrea, indigestión, reumatismo, retención de líquidos (hinchazón) y problemas menstruales (vaginitis y efectos de la TPM). En cosmética, ennegrece el cabello y actúa contra la caspa y canas. La única contraindicación es para personas con problemas estomacales y con gastroenteritis debido a los taninos que pueden causar náuseas y vómitos;
   4ª) en Las Plantas y usos: astringente y antidiarrético, heridas y ulceraciones cutáneas, de acción diurética, hemostática e hipoglucemiante, en casos de diabetes, reumatismo, uro-litiasis, oliguria, hemorroides, en casos de estomatitis y vaginitis, contra casos de faringitis, gingivitis y otros problemas bucales, neuralgias > anti-inflamaciones gastrointestinales, se aplica en forma de compresas y lociones en heridas, así como en forma de gargarismos enjuagues en afecciones faríngeas; cuando su líquido es fieltrado también es buena contra vaginitis y trastornos menstruales como irrigación vaginal. En general, se consume en decocción, en extracto líquido y uso tópico.   
  Y para terminar dos advertencias:
   1ª) la característica principal de la zarza son sus aguijones endurecidos que actúan como disuasorias para quien desee pasar a su través; de ahí ser su cultivo abundante como protector de fincas o parcelas frente a incursiones humanas o del ganado;
   2ª) la zarza tiene una capacidad increíble de crecimiento; desarrolla numerosas ramas curvadas y espinosas (crecen 5cm diarios), escalando paredes, conquistando nuevas áreas, se enreda con la vegetación vecina; si sus tallos trocaren el suelo se multiplican en otras zarzas. Sus agudas espinas sirven ora para anclarse en su expansión irresistible, ora para defenderse de posibles ‘enemigos’. Como discursaba mi colega Miguel Herrera la zarza es un arbusto que encierra la fuerza indómita de la naturaleza: puede obstruir caminos o inundar las construcciones humanas, haciéndolas inhabitables. Su poder de propagación y crecimiento anárquico es tan grande que resulta inútil la espinosa tarea de podarla, en un vano intento de domesticarla. El mismo Dios, para mostrar su soberanía, eligió esta planta, [como símbolo emblemático de su poder único y absoluto].


segunda-feira, 3 de junho de 2013

PLANTAS DE MI PUEBLO - el endrino (13)



 
         El endrino (Prunus spinosa, del latín prunus, > 'frutos con hueso'; spinosa > 'de aspecto espinoso') es un arbusto de la familia Rosáceas que aparece espontánea y abundantemente en los campos y bosques de nuestras comarcas y pueblos: surge con formato muy enmarañado y extremamente espinoso, intrincado y ramoso, con unos 3/4m de altura, siendo que puede transformarse en árbol de 6/7m. Debemos tener ojo clínico para no confundirlo con el ciruelo silvestre, pues son realmente  muy parecidos, a no ser que ya los diferenciemos por experiencia local. Es una planta arbustiva de grande espesura debido a su densa y fácil reproducción a través de los retoños que brotan fácilmente de sus poderosas raíces, según el parecer popular. Las semillas son divergentes, de color pardo-oscuro, pelosas cuando tiernas y rematadas con frecuencia o casi siempre con muchos espinos o pinchos tipo agujas finísimas. Sin embargo, cuando se tornan viejos, los tallos y la corteza  adquieren color  agrisado. Las ramas del endrino son extremamente espiñentas y pentámeras > estructura de corola y cáliz con 5 pétalos y 5 sépalos, respectivamente, además de presentarse con hojas ovaladas, pecioladas y alternas. Durante el invierno desaparecen, pero en la primavera brotan nuevamente, y hasta con mayor vigor. Las flores (solitarias, blancas y pequeñas)  son abundantes (foto). La floración ocurre antes que salgan las hojas; y salen en las ramas del año anterior. Los frutos del endrino  (ovoides y globosos) se conocen como arañores o endrinas (> andrinas, en mi pueblo): tratase de una drupa del tamaño de una uva pequeña cuando el fruto está maduro -¡que saudades y añoranzas de mi tiempo de niño, tentando coger las andrinas que se escondían entre la maleza! El color puede ser violáceo, azulado o negruzco, mientras el sabor es agridulce y de textura aterciopelada. Los frutos maduran al final del verano y principios de otoño. Con el fruto del endrino se hace el famoso pacharán > rosado licor español, de origen vasco/navarro, con 25/30% de alcohol, obtenido a través de maceración de las andrinas en aguardiente anisado
       
       Un detalle curioso: las andrinas tienen bajo aporte calórico debido a su reducida proporción de hidratos de carbono. Ya las frutas del sotobosque son ricas en calcio, potasio y hierro (facilitan  el tránsito intestinal), taninos (acción astringente) y ácidos órgánicos (acción antifúngica y antibacteriana). Sin embargo, lo que caracteriza de manera singular los frutos del endrino son sus pigmentos naturales (carotenoides) de propiedades antioxidantes; cuando verdes son ásperos al paladar (no comestibles), pero cuando maduros son excelentes laxantes, tonificantes y depurativos. Desde tiempos inmemoriales, el endrino se ha considerado una planta medicinal,  usada como alimento y bebida en coctelería, principalmente como aromatizante: con los frutos del endrino se elaboran mermeladas, jaleas y el famoso licor vasco/navarro pacharán, así como se utiliza para aromatizar vinos y licores artesanales (familiares). Las flores del endrino, cuando preparadas en tisanas, son excelentes laxantes; los frutos son astringentes y con ellos se preparan mascarillas cosméticas. Hasta su madera, fuerte y resistente, se utiliza en ebanistería y tornería en la fabricación de bastones, muletas y otras empleos. En España se han conseguido variedades de endrinos de excelentes cualidades para el sector industrial dado su buen comportamiento agronómico, pues se trata de una planta autoincompatible sexualmente hablando y, por eso mismo, el cultivo necesita de diversas variedades en su plantación por esquejes o semillas, tendo en vista la polinización y la posterior fecundación.
    
Los endrinos son arbustos muy resistentes, no exigiendo riegos abundantes ni regulares cuando se decide usarlos en jardinería. Se adaptan muy bien a zonas secas y poco húmedas; en su estado silvestre aparecen en laderas, montes, riberas de sotobosques, caminos, ríos y arroyos. Pero su cultivo requiere suelos de buen drenaje y mucho sol. En malas condiciones ambientales, los frutos del endrino tienden  a criar poca pulpa y no tienen sabor. Durante la floración es necesario protegerlos del frío y de las corrientes de viento. La época del plantío es la primavera, por semillas o por esquejes (injertos) de otros ejemplares escogidos a dedo. Es un arbusto que se reproduce y brota con relativa facilidad en zonas de incendios o quemas. En realidad, el endrino como planta silvestre, despierta un cierto interés debido a sus frutos,  las andrinas. Al crecer de forma espontánea en los montes, bordes de caminos y ribazos del sotobosque, en laderas soleadas y secas, o de modo especial en terrenos pobres y pedregosos, su típica recolección se torna manual y prácticamente casera/familiar. También se aprovechan, como ya dijimos, sus hojas, flores y madera.
          
        Los endrinos son conocidos desde la antigüedad como plantas medicinales y alimenticias. Tiempos atrás, fueron encontrados en antiguos poblados lacustres del Neolítico algunos huesos de endrino. Su valor terapéutico reside en los ácidos glucósidos, taninos, vitamina C y pigmentos naturales (carotenoides), con propiedades diuréticas, de ligero efecto laxante. Los frutos del endrino contienen taninos y ácidos orgánicos, útiles cuando secos en virtud de sus poderes astringentes y algo tonificantes. Se utilizan contra afecciones de las vías urinarias y de la vejiga, así como en trastornos digestivos y de la menopausia. También parecen útiles en la prevención de tumores y afecciones reumáticas, y en la eliminación de granos o espinillas. La corteza y las hojas tienen propiedades antiasmáticas y antidiabéticas. A su vez, las flores del endrino son útiles en infusiones como laxante infantil, pero mucho más como diuréticas. También la tintura de las endrinas tiene aplicaciones sudoríficas, diuréticas y laxantes. En alimentación, los frutos frescos se emplean para fabricar confituras, mermeladas, jugos, jarabes (contra diarrea), licores y vinos de andrinas.
        Según algunos entendidos, del endrino se extrae el mejor tonificante, el más exquisito y digestivo licor de España -  el pacharán, principalmente el navarro ya que existen otros pacharanes ej.: el de Rute > pueblo ‘licorero’ del anís, en tierras cordobesas. Tratase de un licor anisado obtenido por maceración de las endrinas en aguardiente o anís. Las frutas se deben coger cuando estén completamente maduras, o sea, cuando presentan un  color rojizo en su pulpa que se consigue extendiendo los frutos y dejándolos secar (‘pasar’) al sol, o bien dejándolos en el ‘árbol’ hasta que madurezcan y se deshidraten completamente. Sólo de esta forma el pacharán adquiere un dulzor característico, es menos áspero y se le deja con un ligero toque ácido. En Navarra (España), existe una larga y tradicional historia de fabricación del pacharán (también consumo), donde se desarrolló el cultivo del endrino. En 2002, por ejemplo, el pacharán de esta región autónoma conseguió el sello de Denominación de Origen Pacharán Navarro, garantizando y protegiendo su calidad. ¿Que tal elaborar esta receta casera, colocada on-line por un experto en pacharán y que, según opina, ‘da muy buenos resultados’? En su pequeño apartado, nuestro conterráneo                                                                     comienza diciendo: “a finales de agosto o inicios de septiembre maduran las endrinas. [Más] conocidas como pacharanes o arañones, son los frutos de un arbusto silvestre autóctono, el endrino, que desde épocas antiguas se emplearon para la elaboración casera del pacharán, licor anisado que presenta en Navarra una larga tradición de fabricación y reconocido prestigio”. Corroborando esta iniciativa, tomo la libertad de colocar a disposición de mis lectores esta receta – un pacharán casero.
        Antes de todo, se lavan las endrinas y se introcen en un envase de 1 litro así discriminado: ¼  o vasito de endrinas, al cual se agregarán café (5 granos), canela (1 hojita de canela en rama) y manzanilla (4 cabezuelas). Posteriormente se agrega el anís hasta completar el envase: ¾ > mitad de anís dulce, mitad de anís seco, aunque puede hacerse sólo con un tipo de anís. Si fuere seco, se añade azúcar. Tapase herméticamente la botella de cristal (de preferencia con cuello ancho), y se le deja en maceración a oscuras, al menos por 6/7 meses. Durante todo este tiempo, las endrinas ya habrán soltado su color rojizo, vitamina C y demás componentes. También el aroma original del anís habrá igualmente desaparecido. A partir de este momento, podremos degustar (¡claro, con moderación!) un exquisito, digestivo y tonificante pacharán navarro. El amigo nos alerta: “impacientes gulosos no podremos resistir a la tentación, y ya por Navidad probaremos este licor espirituoso en alguna sobremesa, [ciertamente] en honor a ese breve lingotazo que se permiten los aceituneros y currantes en las frías y grises mañanas invernales de camino para el tajo”. Hasta la vista, baby’s.